Para médicos, como entregar un diagnóstico.

Creo que la mayoría de diagnósticos con respecto a la distrofia muscular se los ha recibido de una manera insensible, dando lugar a sentirse impotente y arrasado por la noticia.

El profesional que ha tenido que informar sobre este hecho, no ha tenido la sensibilidad para hacerle conocer la enfermedad de una manera cauta.

Y le ha dicho que no hay cura, que la persona que padece esta dolencia, no tiene motivos para luchar y convivir con esta afección, y lo envían a morir, por ser una enfermedad sin cura.

Es por eso que necesitamos persona sensibles que nos guíen y nos den esperanzas, así no las haya… Lo importante es sentir en ese momento que no todo está perdido.

CÓMO DAR MALAS NOTICIAS EN MEDICINA

No hay una forma única de dar las malas noticias a los pacientes, sino que existen tantas como médicos y enfermos. Estas son algunas pautas para que el sanitario lo haga de la mejor manera posible.

El objetivo de la Medicina es tratar de curar a las personas, pero no siempre se puede lograr. En ocasiones, los médicos han de dar malas noticias a sus pacientes pero de una forma sutil y humanitaria.

“dar la noticia de manera sencilla, para que el paciente lo entienda y con un lenguaje más coloquial. Dependiendo de la edad del paciente, quizá habría que hablar un poco más despacio y siempre teniendo en cuenta el factor emocional. Tampoco está de más adecuar la información a la capacidad del paciente, incluso dosificarla. No hay por qué darla toda en una única vez”. La clave es equilibrar veracidad y delicadeza.

ESTAR SEGURO DEL DIAGNÓSTICO

Marcos Gómez, presidente de la Comisión Deontológica de la Organización Médica Colegial (OMC), incide en la importancia de tener un diagnóstico certero. Aunque parezca obvio, “algunas veces el médico adelanta el mal pronóstico o hace comentarios que lo hacen sospechar (“esto no me gusta nada”, “lo suyo tiene muy mala pinta”, etc.)”. Ésta es una manera de provocar sufrimiento innecesario.

Cuándo el paciente es mayor de edad no es recomendable informar primero a la la familia y no al paciente. en ciertos casos al ser menores de edad no es aconsejable que el paciente esté presente. puntualiza Patrizia Bressanello, psicóloga de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).

Preguntado por si es mejor informar antes al paciente o la familia, Gómez considera que lo ideal sería poder suministrar la información conjuntamente, “porque es bueno que todas las partes implicadas tengan datos similares”.

SER OBJETIVO

• En primer lugar, por rechazo del enfermo a ser informado. Este renuncia expresamente (“Doctor, yo me pongo en sus manos, haga lo que crea que es mejor, que yo no quiero saber nada”) o tácitamente (el enfermo que no pregunta a pesar de que se le invite a ello reiteradamente).

• En segundo, por necesidad terapéutica, es decir, cuando el médico disponga de datos objetivos que le hagan sospechar que la información puede perjudicar al paciente. La psicóloga de la AECC ejemplariza: “Si tiene una demencia o si hay un informe psiquiátrico indicador de que es mejor que ese paciente no reciba ciertas informaciones porque puede haber un desajuste en su psicopatología”. Todo ello debe quedar bien plasmado en la historia clínica del paciente.

“También es importante recabar datos sobre el equilibrio emocional del paciente, su historial psiquiátrico, si lo hubiera, y sus respuestas anteriores a situaciones especialmente estresantes (desempleo, otras pérdidas, etc.)”, recomienda Gómez.

Así como “conocer el entorno social del paciente para saber cómo dirigirnos a ellos y el tipo de relación familiar que tienen”, completa Llanos.

DAR LA NOTICIA EN UN ENTORNO TRANQUILO

El experto de la OMC aboga por hacerlo en un entorno tranquilo, evitando que sea tras salir de un quirófano con la bata manchada de sangre. Que sea un lugar con privacidad y ausencia de interrupciones.

TENER TIEMPO SUFICIENTE

Igual de importante es que “el médico disponga de tiempo y esté libre de otros asuntos urgentes y preocupantes”.

Tantear cuándo es el mejor momento para dar la información

Hay que detectar el momento más apropiado. Muchas veces el paciente lo pregunta y, en caso contrario, se le debe estimular a hacerlo, por ejemplo diciendo: “¿Quiere usted saber algo más sobre su enfermedad?”.

Si el enfermo solicita la información, pero el momento no es el más adecuado, se le debe decir delicadamente que es mejor posponer la conversación.

ADAPTAR LA ESTRATEGIA PARA DAR LA NOTICIA SEGÚN EL PACIENTE

No hay una forma buena o mala para hacerlo, aunque ningún médico con sentido común usaría la misma técnica para todos los pacientes. Lo único que está definitivamente prohibido es suministrar información de forma brutal, siguiendo exclusivamente imperativos legales.

Como recomendación adicional, la OMC dice: “La información que el paciente va recibiendo y su grado de comprensión debe constar en la historia clínica, informes de alta, etc”.

Para médicos, como entregar un diagnóstico.
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